El desarme del PKK ya es una realidad en proceso tras la decisión en mayo de poner fin a cuatro décadas de lucha armada. Ankara lo saluda como un paso «irreversible».
El PKK ha iniciado su desarme este viernes, en un acto celebrado en una zona de Suleimaniya con participación internacional (entre ella de EH Bildu). Respondiendo al llamamiento del líder kurdo, Abdullah Öcalan, una treintena de militantes de la organización, entre ellos cuatro comandantes, han quemado sus armas.
El acto se ha desarrollado entre las lógicas medidas de clandestinidad y seguridad para evitar cualquier embate represivo o intento de torpedear este evento histórico. Las delegaciones han sido llevadas a la zona en un convoy especial organizado por la administración de la Región Federal del Kurdistán y no se ha permitido acceso de equipos técnicos al lugar.
Un periodista de la agencia AFP con acceso al lugar ha concretado que este inicio del desarme se ha producido junto la cueva de Casene, a unos 50 kilómetros de la capital de Suleimaniya, en el Kurdistán sur (oficialmente territorio del Estado iraquí).
Al parecer, la ubicación inicial cambió a última hora para garantizar el éxito de la operación, siempre muy compleja en estos casos como se mostró también en Euskal Herria con el desarme de ETA. También se barajó inicialmente como pública pero al fin se ha desarrollado de modo más privado.
Uno de los comandantes ha leído una declaración que señala que «esperamos que esta acción traiga paz y libertad. Nuestro pueblo necesita una vida pacífica, libre, equitativa y democrática más que nunca». Por su parte, el Gobierno turco ha respondido minutos después con un mensaje en el que valora este inicio del desarme como «un cambio irreversible».
Besê Hozat, copresidenta del Consejo Ejecutivo de la KCK (Unión de Comunidades de Kurdistán), Nedim Seven, Tekoşin Ozan y Tekin Muş también estuvieron presentes en la ceremonia.
Liderado por Besê Hozat y Nedim Seven, un grupo de 30 personas, compuesto de modo paritario por 15 guerrilleras y 15 guerrilleros, ha llegado al lugar de los hechos. Hozat ha explicado: «Vemos aquí en respuesta al llamamiento de ‘Apo’ (Abdullah Öcalan) para fijar nuestra postura. Hemos empuñado las armas contra la negación y la aniquilación para dar impulso a este proceso. Somos combatientes por la libertad. Damos este paso en respuesta al llamamiento del 12 de febrero y a las decisiones del 12º Congreso del PKK». La declaración ha sido leída en kurdo y turco.
«Nuestro pueblo necesita una vida pacífica, libre, equitativa y democrática más que nunca», ha subrayado un comandante del PKK en el acto
Öcalan ha anticipado en días anteriores que el desarme se llevará a cabo de forma abierta, transparente y «rápida», con un mecanismo de verificación que por el momento no se precisa.
El PKK comenzó su lucha armada contra el Estado turco en 1984, con el objetivo de intentar lograr la independencia del Kurdistán o al menos más derechos políticos y culturales para esta minoría. Se estima que unas 45.000 personas han muerto a consecuencia de este conflicto armado.
El paso previo a este desarme fue el anuncio por parte del PKK, en mayo pasado, del fin de estas cuatro décadas de lucha armada. La decisión se tomó en el XII Congreso recientemente celebrado, la asamblea que pidió su líder encarcelado en Imrali, en un histórico llamamiento a la disolución.
«Se ha completado la misión histórica», consideró la organización al hacer este anuncio. «Como resultado de la lucha llevada a cabo de forma exitosa a partir de esta base, se materializó una resurrección de la revolución en nombre de nuestro pueblo y (el PKK) se convirtió en el símbolo de esperanza y libertad, así como en la búsqueda de una vida honorable para los pueblos de la región», añadió la declaración.
Erdogan: «Un paso importante»
El presidente de Turquía ha calificado este viernes el desarme de la guerrilla kurda como un «paso importante». «Deseo que el paso importante que se ha dado hoy conduzca en la buena dirección en nuestro camino hacia el objetivo de una Turquía sin terrorismo», ha escrito Erdogan en la red X.
Ya antes, el principal aliado político de Erdogan, el ultranacionalista Devlet Bahçeli, había celebrado que «el PKK ha cumplido su palabra», alabando «la posición prudente y responsable del DEM», el partido de la izquierda prokurda de Turquía, que ha actuado como facilitador en el proceso.
También ha expresado su satisfacción hoy Özgür Özel, jefe del mayor partido de la oposición, el socialdemócrata CHP, pidiendo que el proceso avance con rapidez y transparencia. «Este proceso debe dirigirse con pasos rápidos y decididos, sin dejar fuera ningún partido ni ningún sector de la sociedad, sin ocultar nada a la nación, bajo el paraguas del Parlamento y observando el consenso social», ha escrito Özel en la red X.
Fuente: Naiz